Fecha: lunes, 1 de marzo de 2021

Autor: Rosesland


Las orquídeas son plantas que han adquirido recientemente popularidad para el cultivo doméstico. Por su belleza, exotismo e increíble variedad, son flores que han cautivado a los aficionados a la jardinería desde que llegaron a Europa en el siglo XVIII. Son flores que nos sirven para la decoración de nuestras casas.

¿Quién no ha escuchado repetidamente que una orquídea es difícil de cuidar?, de hecho, muchas variedades resultan excelentes plantas de interior. Con el cuidado adecuado, una orquídea puede florecer durante meses cada año y llegar a vivir de forma indefinida.

A continuación, te vamos a decir los pasos a seguir para cultivar con éxito una orquídea:

Primer paso: replantado

Las orquídeas que se encuentran en los centros de jardinería suelen venir en contenedores baratos de plástico con las raíces comprimidas en una mezcla de turb<a empapada de agua. Estas no son las condiciones adecuadas: no hay flujo de aire alrededor de las raíces y estas nunca tienen la oportunidad de secarse completamente. Solo se necesitan unos minutos para replantar una orquídea, y este paso es esencial para que la planta prospere.

Podemos hacer un pequeño huerto en nuestra casa con unos sencillos remedios caseros. Es importante hacerlo después de la floración, para no alterar el ciclo vital de la planta. Utilizaremos una maceta de barro cocido. Tras cortar las flores muertas y eliminar raíces podridas pondremos la planta en el contenedor, distribuiremos las raíces de forma uniforme y agregaremos una mezcla para orquídeas empaquetada llenando los espacios entre las raíces. Regamos abundantemente.

Segundo paso: luminosidad

El acceso a la luz es el factor más importante a la hora de cultivar estas plantas. Hay que escoger un punto cercano a una ventana, preferentemente orientada al este para evitar el sol de tarde. Muchas variedades, incluyendo la phalaenopsis, prefieren una intensidad media-baja y sin exposición directa al sol.

Tercer paso: riego

Un riego demasiado frecuente es tan perjudicial como la falta de agua. Debido a que las orquídeas se cultivan en una mezcla de corteza en lugar de tierra para macetas, necesitan ser regadas de manera diferente a otras plantas. Por norma general, hay que regar abundantemente una vez a la semana durante el período de floración, dejando que el agua se escurra del recipiente y no se estanque.

Hay que tener en cuenta que las orquídeas necesitan menos agua durante su período de descanso, cuando no están floreciendo o produciendo nueva vegetación. Con la aparición de nuevas raíces y brotes, una orquídea se puede regar más a menudo. La necesidad de agua también dependerá de factores como la temperatura, el tamaño del recipiente y la mezcla para macetas que empleemos, así que la experiencia nos dirá con qué frecuencia debemos regarlas.

Cuarto paso: abonado

El medio en que se cultivan las orquídeas contiene muy pocos nutrientes, por lo que es necesario aportarlos mediante un fertilizante, preferentemente líquido, que debe sólo aplicarse durante el período de crecimiento vegetativo.

Es aconsejable abonar cada dos veces que regamos con la mitad de la concentración recomendada por el fabricante. Con estos simples consejos y un cuidado periódico, disfrutaremos durante años de las hermosas flores de estas plantas exóticas.

Realmente, ¿quién no ama la belleza exótica de esta flor?, ¡Cuéntanos tu experiencia con el cuidado de tu orquídea!



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